
Los Presupuestos Generales del Estado para 2013 son, más que irreales,
increíbles e igual de austeros que los dañinos PGE-2012 que incluyen un
incremento en los impuestos y recortes de gasto por valor de 50 mil
millones de euros y no trasladan un plan de reactivación y crecimiento
para Correos.
Igual de austeros que los dañinos PGE-2012, los PGE-2013, que incluyen
incremento de impuestos y recortes de gasto por valor de 50 mil millones
de euros, están nuevamente condicionados por las duras contrapartidas
que la UE impondrá a nuestra economía cuando se aplique el "rescate, lo
que conllevarán a nuevos y enormes sacrificios para la ciudadanía y al
mismo tiempo profundizarán en la recesión, y, en consecuencia, ni
alcanzarán el déficit público previsto, ni aliviarán la presión de la
deuda, ni lograrán el crecimiento económico ni la generación de empleo.
Es
el problema de marcar objetivos imposibles de cumplir, que al final es
más de lo mismo, recortes sobre las mismas personas, ciudadanas y
trabajadoras. Así son las cosas, salvo para el Gobierno, que prefiere
mirar hacia otro lado, a nadie le puede sorprender que, ante unas
políticas francamente lesivas e injustas para la mayoría de la
ciudadanía, no pare de crecer el nivel de protesta social y ya suenen,
de nuevo, tambores de Huelga General.
CCOO hace una aproximación
prudente a los presupuestos que no generen expectativas y devengan en
frustración, lejos de la valoración sorprendentemente optimista que,
seguramente cegados por la cifra de 318 millones de euros consignada
para la financiación del servicio público universal (SPU), algunas
organizaciones sindicales han hecho de la partida presupuestaria
destinada a correos en los PGE-2013.
Hay elementos en los
PGE-2013 de Correos a valorar sobre todo, la consignación de 318
millones de euros para la financiación del SPU y los casi 70 millones de
euros en el apartado de inversiones.
Pero estas cuentas, son
cuentos. Y es que, el presidente de SEPI en su comparecencia en el
Congreso el pasado 8 de octubre, afirmo que los 318 millones de euros
del SPU corresponden a una parte del pago de la deuda que el Estado
tiene contraída con Correos desde 2008, pero que todavía se adeuda más
de 400 millones más, eso sin contar con los 200 millones de euros de
deuda de las otras Administraciones Públicas con Correos; esto supone
que lo que el Estado aporta para Correos en los PGE-2013, es, cero ,esto
es, dentro de las empresas públicas, es la de mayor recorte financiero.
Por tanto, no existen motivos para tanta alegría.
Pero menos
motivos hay de alegría cuando se le echa un vistazo a la preocupante
bajada, por cuarto año consecutivo, de la cifra de negocio, que ha
pasado de los 1.946 millones de euros de 2011 a los 1.685 millones
previstos para 2013 (casi 400 millones menos, cerca del 30%); un síntoma
evidente de la fuerte pérdida de actividad e incapacidad para generar
ingresos, que pone en cuestión la facultad de sostener el actual nivel
de inversiones, que hace depender nuestros beneficios de la subvención
graciosa del Estado, en definitiva debemos de mirar el futuro sin
dramatismo, pero con preocupación, porque pone en cuestión nuestra
sostenibilidad a medio plazo.
Una lectura integral de los
PGE-2013 para Correos nos lleva a concluir que, urge un cambio en el
modelo de financiación de Correos que conlleve el pago completo de la
deuda, que no postergue el pago del SPU varios años convirtiéndolo en
deuda acumulada, y que permita la planificación de la empresa y la
prestación del servicio postal público medio y largo plazo.
Es
urgente un Plan estratégico "real" que contemple como principal objetivo
la inaplazable reactivación de su actividad (paquetería, servicios
financieros, redes sociales, Internet, proyecto comercial,
intermodalidad, internacionalización, etc.), que evite la tentación de
"conformarse" con la subvención y que apueste por un proyecto
empresarial sostenible.
Así mismo, en el marco de ese Plan,
nombrado ya el equipo de dirección urge cerrar la estructura zonal como
herramienta imprescindible de descentralización e impulso de la gestión,
con sus respectivos responsables a la cabeza, para, así, acabar de una
vez con las incertidumbres de aquellos a quienes vamos a exigir que
tiren del proyecto.
CCOO cree urgente un plan de reactivación en
toda regla que saque a Correos de la atonía y estancamiento actuales.
Porque si algo tenemos claro los trabajadores y trabajadoras de Correos
es que la falta o caída de actividad es el mayor enemigo de nuestros
derechos y de nuestro empleo. Es extensivo a todos los colectivos
aquello de que "si no hay cartas, no hay carteros". Por eso, somos las
trabajadoras y los trabajadores los primeros en demandar sostenibilidad y
proyecto. Nos va la "vida" en ello.